A una hora del Obelisco, Uribelarrea no sólo seduce turistas con su campo y su buena mesa. Su casco histórico también atrajo a Alan Parker para filmar “Evita”.
El centro del pueblo se mantiene como décadas atrás, por eso es muy buscado para filmaciones.
Los productos de la Escuela Salesiana son muy buscados por los turistas.
Uribelarrea (o simplemente “Uribe”, como lo llaman sus vecinos) es uno de los pueblos rurales más cercanos a la ciudad de Buenos Aires, separada apenas por unos 80 kilómetros de la Capital de las Picadas, la joya del municipio de Cañuelas.
Es la combinación perfecta entre la historia productiva del campo bonaerense y su tambos, una arquitectura intacta del siglo XIX que fue aprovechada en muchas películas y un desarrollo turístico gastronómico de primer nivel, en especial desde que es uno de los 39 pueblos turísticos de la provincia de Buenos Aires.
El pueblo nació en 1890 cuando el estanciero y exjuez de paz Miguel Nemesio de Uribelarrea donó parte de sus tierras para establecer una colonia agrícola de inmigrantes (principalmente de origen vasco e italiano). Dos años más tarde, en 1892, la llegada del Ferrocarril del Sur (luego línea Roca) consolidó el crecimiento del poblado.
Otro pilar clave fue la Escuela Agrotécnica Salesiana Don Bosco, el corazón productivo y educativo de Uribelarrea desde 1894. Fue la primera escuela agrícola de Sudamérica y entre otros, por sus aulas pasó el hoy beato Ceferino Namuncurá.
Entre las décadas de 1930 y 1940, Uribelarrea fue una potencia láctea en la cuenca bonaerense, albergando a más de 50 tambos y queserías familiares. Su población superó los cuatro mil habitantes, casi el triple que en la actualidad.
Hacia las décadas de 1960 y 1970, la industrialización, el cierre paulatino de tambos artesanales y la migración de los jóvenes hacia los grandes centros urbanos provocaron una caída fuerte en la población llegando a menos de 900 habitantes estables en el casco urbano.
Hasta que en los años 2000 apareció el turismo rural en el horizonte y Uribelarrea comenzó su reconversión gracias a la gastronomía, la hotelería y la producción láctea y de chacinados. Actualmente, con el polo gastronómico a pleno, Uribelarrea suele recibir entre 5.000 y 10.000 visitantes por fin de semana.
Debido a la preservación de sus calles de tierra, sus fachadas centenarias y la ausencia de construcciones modernas en su casco histórico, Uribelarrea fue elegido como locación de emblemáticas producciones del cine argentino e internacional. Las tres más importantes son:
Además de sus restaurantes, bares y almacenes de campo, este pueblo también es la sede de dos hitos muy convocantes: la Fiesta de la Picada y la Cerveza Artesanal (que se celebra anualmente en primavera) y el Festival del Costillar Criollo (en su última edición, el primero de mayo, reunió a más de 40 mil personas).
Fuente: Agencia DIB

