En Alta Córdoba se respira un aire de ilusión pocas veces visto por el barrio. Es que el lunes, por la fecha 14a del Torneo Clausura, Instituto tiene ante sí la posibilidad de alcanzar un objetivo inédito en su historia: clasificarse por primera vez a una competencia internacional. El equipo ya aseguró su lugar en los octavos de final del certamen doméstico, lidera una de las zonas y ahora
apunta a un desafío que podría marcar un antes y un después en la vida deportiva e institucional del club.
Ya lo dijo Diego Flores, el técnico albirrojo, cuando en la semana le quisieron consultar sobre las aspiraciones del plantel. “Nuestro objetivo principal, ahora, es la Copa Sudamericana”, afirmó el DT. Y están cerca.
Las expectativas fueron creciendo a medida que avanzaban las jornadas. Los números acompañan y el rendimiento sostiene las aspiraciones. Aunque asoma la Sudamericana, la Copa Libertadores también forma parte de las cuentas, con una distancia de apenas tres puntos en la tabla anual.
Perfil Córdoba dialogó con exfutbolistas de distintas épocas identificados con los colores albirrojos, tanto dentro como fuera de la cancha, quienes expresaron sus emociones ante este presente de ilusión. Franco Canever se formó en las inferiores de la ‘Gloria’, fue el lateral izquierdo del recordado equipo de Darío Franco cuyo emblema era Paulo Dybala y jugó más de 100 partidos con la casaca de la ‘Gloria’. “Es algo único para el club, para la gente, jugadores, para todos los que trabajan en Instituto, porque es codearte con los mejores equipos de América, ver cómo trabajan, sus instalaciones”, sostiene.
‘Tato’ también vinculó esta expectativa con el proceso de crecimiento de la institución. “Lo veo como un premio a cómo se está trabajando. La verdad que es una ilusión grande, va poner en foco a Instituto como club y a los jugadores los va a cotizar y eso también al club le hace bien; y para el hincha ver a tu equipo jugar un campeonato internacional y viajar a acompañarlo debe de ser algo único”.
En la misma sintonía se expresa Julio Moreyra. El ‘Indio’, otrora marcador central también surgido de La Agustina, pasó por diversas etapas en el club y fue referente. “Clasificar a una Copa Sudamericana sería un paso enorme, tanto en lo deportivo como en lo institucional. Significaría seguir creciendo, ganar experiencia internacional, generar nuevos recursos y consolidar al club en un lugar cada vez más importante”, precisa.
Moreyra, fiel seguidor de la ‘Gloria’ como hincha y que como jugador formó parte del equipo que logró el ascenso en el 2004, añade: “Me llena de felicidad ver este presente y la evolución del club. Instituto tiene una historia muy rica, una identidad muy fuerte y una hinchada que merece disfrutar de estos logros. Ojalá se pueda dar, porque sería una alegría inmensa para toda la familia albirroja y un impulso muy importante para seguir creciendo sin perder la esencia que hace grande a Instituto”.
Otro que está expectante con este presente es el ‘Kako’ Sánchez. Carlos Sánchez, el exmediocampista del inolvidable equipo del ‘Tata’ Martino. “Estamos en uno de los mejores momentos de la historia de Instituto en primera división y lo mejor es que promete mucho más”, exclama.
El exfutbolista destacó que “el estilo de juego que construyó el técnico para que los jugadores lo lean de esta manera es impresionante. Tengo la sensación de que cualquier jugador que entra sabe lo que tiene que hacer, y eso es importantísimo”.
De todos modos, Sánchez también remarcó la necesidad de conservar la prudencia hasta alcanzar el objetivo. “Como hincha estoy contento y disfruto de este momento, pero todavía no se ganó nada, aunque estamos cerca del principal objetivo: hay que ir de a poco y una vez que se consiga algo mantener los pies sobre la tierra”, dijo el futbolista que jugó 78 partidos con la casaca albirroja; al tiempo que agregó: “Ojalá que sigamos así. Estamos con esperanza de llegar lejos”.
La referencia a la identidad albirroja ocupa un lugar central en esta expectativa. Por eso Franco Quiroga, otro formado en las inferiores albirrojas y que hizo debutar el ‘Chulo’ Rivoira en Primera división en octubre del 2004, se ilusiona por muchas razones. “Siempre quise ver a Instituto en esta posición. Voy con mi hijo a la cancha y tiene un sabor especial”, expresa. “Este cuerpo técnico, jugadores, directivos, llevan la bandera nuestra y la ilusión de toda la gente que se siente en la cancha, se siente de verdad. Viví tiempo en las tribunas del club, vi cómo se organizan los partidos, lo que cuesta mover las vallas, llevar esto, traer lo otro, los que limpian la vereda, los utileros. Hay gente que va por detrás de estos jugadores y creo que ellos lo sienten. El objetivo de llevar a Instituto al plano internacional me gusta, sueño con ese día”, añora. Y no es el único. Así se vive en Alta Córdoba por estas horas.
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Fuente: perfil.com
