Un vecino marplatense salió a ver si encontraba al arquero en cercanías de Sierra de los Padres y terminó dándole una mano junto a toda su familia.
Leonardo Albarracín y su familia junto a Emiliano “Dibu” Martínez.
Un vecino marplatense vivió junto a su familia la aventura de su vida: salió a ver si se cruzaba con Emiliano “Dibu” Martínez por la zona de Sierra de los Padres y terminó dándole una mano para desencajar su camioneta.
Todo comenzó cuando Leonardo Albarracín se enteró de que Martínez había adquirido tierras por la zona. Cuando vio algunas fotos, creyó que podría reconocer el lugar. Y el sábado, según cuenta La Capital, a primera hora de la tarde le pidió a su hijo mayor, Ramiro, que la acompañara para ver si, casualmente, se cruzaban al arquero de la Selección.
“Salimos en moto porque había llovido mucho y los caminos estaban intransitables”, contó. Y agregó que “más o menos me imaginaba por dónde era pero no estaba seguro”. Continuó: “En eso doblamos y vemos a lo lejos dos camionetas. Como son caminos privados y veníamos en moto, pensé que nos podían sacar a los tiros, así que nos fuimos acercando despacio y vimos una figura imponente de casi dos metros. ‘Ese es el Dibu, papá’, me dijo mi hijo. Yo no podía creer que fuera cierto”.
La cuestión es que frenaron “a unos 5 o 6 metros, nos sacamos los cascos enseguida y le empezamos a decir ‘¡Dibu!’ ‘¡Campeón!’. Tenía las manos en los bolsillos y enseguida mostró esa sonrisa tan propia de él”.
Las dos camionetas estaban encajadas en la banquina.. El futbolista del Aston Villa había intentado rescatar a un amigo y también se había quedado en el barro.
“Le preguntamos qué le había pasado, nos contó y nos pidió si no teníamos un cuchillo porque no podían desatar los nudos de las lingas. Yo tenía una navaja y enseguida me tiré al suelo para intentar desatarlos”, siguió relatando Leonardo.
Destacó que “ni siquiera hablamos de fútbol o del Mundial, sino que fue una charla distendida, de amigos que se encuentran de casualidad. Y de pronto nos preguntó: ‘¿Y qué andan haciendo ustedes por acá?’. Yo asomé desde el piso, todo lleno de barro y le dije que no nos iba a creer pero habíamos salido para ver si lo encontrábamos”.
Continuaban sin poder resolver el problema hasta que “se me ocurrió llamar por celular a mi señora para pedirle que trajera una pala, otra linga y que dejara el auto en la entrada porque de lo contrario se iba a encajar. Mientras venían mi esposa Rosana y mi otro hijo, Juan Cruz, le pregunté (a Martínez) si no tenía un tractorcito. Me dijo que sí pero no lo sabía manejar. Entonces se fue con mi hijo hasta la casa y trajeron el tractorcito”.
Lucharon un par de horas hasta que pudieron liberar los vehículos. “Antes de subirse a la camioneta nos agradeció de todas las formas posibles y nos dijo que lo habíamos salvado. Justo él, que nos dio tantas alegrías a los argentinos, nos agradecía a nosotros. Y encima es marplatense. Un fuera de serie. Cuando me abrazó, mi cabeza le llegaba al pecho. Es enorme”, refirió Leonardo emocionado.
Y en ese momento, “me animé. En mi casa yo tengo un santuario desde el Mundial de Qatar. Y cuando decidimos salir a buscar al Dibu en la moto, cargamos el poster con la foto de la atajada a Kolo Muani, las camisetas y fibrones por si lo encontrábamos. Y terminó firmándonos todo. Un fenómeno. Jamás me imaginé que nos pudiera pasar esto”.
Fuente: Agencia DIB

