Fue todo hermoso. El partido, el contorno con las dos hinchadas en un estadio como el Kempes, los goles, las idas y vueltas, la emoción siempre latente. Terminó en empate, aunque Boca dominó casi todo el segundo tiempo y sobre todo por izquierda, generó varias situaciones claras.
Se armó un partidazo que validaba la tabla de posiciones de este torneo inexplicable, que aleja hasta el más fanático, pero que cada tanto ofrece algunas certidumbres como la de anoche: Instituto y Boca son de los mejores equipos del Clausura, y el juego y las emociones que protagonizaron lo dejó claro.
Quedará, también, el sinsabor para los hinchas de Boca de ver a Leandro Paredes salir con una molestia (¿contractura? ¿distensión? ¿desgarro?), con la mano en el isquiotibial y en el horizonte el trascendental partido contra Vasco da Gama por las semifinales de la Copa Sudamericana.
Instituto golpeó primero gracias a Fernando Alarcón, quien conectó de cabeza en el área tras un tiro de esquina para poner el 1-0. Boca reaccionó rápido e igualó a través de Enner Valencia, quien aprovechó una falla del arquero Ledesma, que le regaló la pelota al ecuatoriano.
Apenas iniciado el segundo tiempo, en una jugada similar a la del primer gol, otro defensor, Jonathan Galván, se encontró con la pelota en el área y solo tuvo que apuntar al arco. Pero de vuelta Boca empató enseguida con una perla de Blanco, que le filtró la pelota desde la izquierda a Merentiel, que definió lo que había arrancado el arquero Montero. Lo que vino después fue un dominio de Boca, que no pudo reflejarse en el marcador.
Fuente: perfil.com
