El mundo Boca atraviesa horas de máxima preocupación. Luego de lo que fue su preocupante salida en el empate ante Instituto, este sábado se confirmó que Leandro Paredes sufrió un grave desgarro.
Según trascendió, los estudios médicos realizados al capitán xeneize confirmaron un desgarro grado 2 en el isquiotibial, un diagnóstico que representa un duro golpe para las aspiraciones del conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena en el tramo decisivo de la temporada.
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La baja de Paredes representa un golpe anímico y táctico incalculable de cara al gran objetivo del semestre: las semifinales de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama.
Debido a los plazos habituales de recuperación que demanda una lesión muscular de esta magnitud (aproximadamente tres semanas), el volante central se perderá con absoluta seguridad el partido de ida en Buenos Aires y su presencia también está prácticamente descartada para la revancha en territorio brasileño.
El problema físico sufrido en Alta Córdoba profundiza una problemática que viene persiguiendo al mediocampista a lo largo del año. No se trata de la primera lesión muscular que padece en la misma zona durante la temporada, recordando antecedentes recientes que lo habían marginado de compromisos trascendentales tanto a nivel local como en la antesala de la Copa del Mundo con la Selección Argentina.
Más allá de la serie copera ante el gigante de Brasil, la inactividad proyectada por los próximos 21 días dejará a Paredes al margen de los duelos por el torneo doméstico frente a Talleres e Independiente.
En el cuerpo técnico cruzan los dedos para que la evolución sea óptima y le permita sumar algo de rodaje de cara al Superclásico ante River, programado para el próximo 1 de noviembre, aunque saben que su regreso a la canchas exigirá extrema cautela para evitar una recaída.
Fuente: 442.perfil.com
